Archivo acoplado o rasterizado

Todos hemos tenido un amigo acoplado

Si te has preguntado qué quiere decir tu diseñador con que el archivo está acoplado y te mira con mala cara, probablemente tiene sus razones.

Si estás trabajando con documentos de Photoshop, aunque son imágenes básicamente, en realidad son mucho más. Son documentos organizados por capas, como las capas de las cebollas. Cada capa puede contener elementos vectoriales o mapas de bits, textos, efectos, carpetas que agrupen todo… Una gran cantidad de elementos superpuestos que configuran la imagen final que vemos.

Mientras el documento original de Photoshop conserve estas capas y elementos en formato editable, será sencillo pulsar sobre cada uno de ellos y cambiarlos. Aunque como es un programa de edición de imagen, el documento tendrá una resolución determinada establecida y no podremos, por explicarlo sencillamente, aumentar el tamaño de las imágenes que contenga el documento más allá de su tamaño al 100%. En el caso de los textos, por ejemplo, mientras las capas de texto sean editables podremos escribir en ellas y cambiar la tipografía utilizada, el tamaño, color y otros ajustes y efectos. Si hay capas con formas o vectores, podremos también modificarlas sin afectar al resto, cambiar su color, tamaño, trazo y demás.

Sin embargo, una vez producimos la imagen final que será lo que utilizaremos en el destino,todas estas capacidades de edición desaparecerán por lo general. Los documentos de Photoshop suelen ser muy pesados y solamente se abren con la aplicación Photoshop para editarlos, pero no son el destino final. Normalmente querremos crear un JPG, un EPS, TIFF u otro formato que las máquinas de impresión o las páginas web puedan entender y mostrar. En estos archivos resultantes no podemos editar las cosas de la misma forma, ni de lejos. Es como si todo lo que antes eran decenas de objetos separados y modificables, ahora son un cuadro al óleo y si tratas de pintar en una zona, la de al lado se ve afectada. El archivo se dice que está acoplado. Todas las capas que teníamos se han acoplado en una sola capa indiferenciada que lo contiene todo, como su la hubiéramos prensado.

Por esto, si se quiere modificar un diseño que ya está acoplado hay que volver a recrear los elementos sobre la imagen final que tengamos y tapar las partes de la imagen que hayamos recreado. Si queremos cambiar áreas muy grandes o cambiar muchas partes de la imagen, tendremos que volver a crearla de nuevo otra vez y posiblemente nunca sea exactamente igual, pues al rasterizar (convertir elementos editables en mapas de bits) se interpretan los elementos de cierta forma en ese momento como si les hiciéramos una polaroid. Y no se puede viajar a ese momento de nuevo.

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