Un taxi muy caro

Esta vez soñé que estaba en Asturias. El lugar sin embargo era una mezcla de otros sueños y ubicaciones del pasado. Pero en el sueño, yo tenía claro que era Asturias.

Tenía que subir a una colina y llegar a una casa que estaba en lo alto y era una versión de mi casa de toda la vida, donde viví hasta los 26 años. Está claro que dentro de mi cabeza, la imagen de mi hogar es esa casa.  Esta vez la casa era más grande y alta de lo habitual, aunque seguía teniendo las mismas plantas. Por algún motivo, en las fachadas exteriores había una serie de escaleras y barreras metálicas para acceder a los pisos superiores. Como si por dentro no hubiese escaleras. Además, una vez llegabas al piso deseado tenías que colarte por la ventana.

panning photography of yellow taxi
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La cuestión es que para llegar a la casa tenía que coger un taxi, porque aunque estaba todo a plena vista, aparentemente era un viaje muy largo para ir andando. Cogí el taxi y fui vigilando el taxímetro que fue subiendo hasta los 13€, que me pareció mucho dinero. Pero al detenerse el taxi en su destino, el taxímetro pegó un salto pasando a mostrar… ¡77€!

A partir de aquí se inició una discusión con el taxista sobre el precio, debido a unas tasas u otro tipo de excusas que fue poniendo. Yo no sabía si pagar y luego reclamar a consumo o si negarme a pagar y llamar a la policía para que mediaran y denunciarlo. Porque a todas luces era una especie de estafa. Sin embargo el taxista estaba convencido de que el precio era el debido y él no podía hacer nada para reducirlo.

En estas, me desperté.

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