Cables, agua y electricidad en la pared

Cables, por Vivien Guéant (Wikimedia Commons)

By Vivien Guéant [CC-BY-SA-3.0], via Wikimedia Commons

Esta noche he soñado con cables y con lugares del pasado y familia. Estaba una vez más en la que fue la casa de mi tía, con mis primos. Ellos viven allí en la actualidad y la casa estará igual que entonces, pero en mis sueños representa más bien un lugar del pasado, aunque en mi sueño todo sucedía en la actualidad.

No sé por qué yo estaba allí, durmiendo, o viviendo, pasando una temporada. El caso es que nada se parecía a la realidad, ni la distribución de la casa ni las habitaciones ni el aspecto en general. Pero dentro de mí, era esa misma casa y ya está. El sueño era en colores marrones y turquesas, es una de las veces que recuerdo los colores del sueño. En una de las habitaciones había varios tipos de suelo que representaban la antigüedad de la casa, o eso pensé yo mientras soñaba. Recuerdo mirar el suelo y sorprenderme de lo antigua que era la casa por los tipos de suelo diferente que había en un mismo espacio reducido. Había tarima de madera, u suelo como de piedras o guijarros en el cemento, y otro que no recuerdo, quizá baldosas. Todos en franjas en apenas un metro, en la entrada de aquella habitación.

Recuerdo vagamente estar en la cama y vestirme y que me sucedieran cosas con la ropa. Entonces, algo me hizo saltar de la cama e ir a esa habitación a ver lo que sucedía. Oía una especie de chispazos eléctricos. Y resultaba que, bajo la ventana, que estaba abierta, había una caja de empalmes. Era de cable telefónico y estaba un tanto suelta. La caja era profunda, atravesaba el muro y daba al exterior, y se veía cómo la luz del exterior atravesaba los bordes, aunque en pequeña medida. La caja daba chispazos y saltaba, dentro del poco margen que había en el hueco. Mis primos estaban por allí y fuimos los tres a ver qué pasaba. La habitación tenía las paredes de un tono azul, un poco turquesa y parecía que estaban forradas de tela. Es una tela que me resulta conocida, pero no sé ubicarla. De la caja salían tubos en varias direcciones que llevaban los cables y tanto la caja como los tubos rezumaban agua mientras sonaba la electricidad que se peleaba con los cables. Daba un poco de respeto, peor mientras lo miraba pensaba que si eran cables telefónicos no podían sonar así ni debían dar calambre si los tocábamos. Es algo de lo que en la realidad no tengo ni idea. Dentro de la caja había una caja más pequeña, de forma redonda, de la que salían los cables en cuatro direcciones. Los cables eran de colores: rojos, verdes, negros. Las chispas salían de los bordes de la cajita redonda y el agua caía alrededor.

No recuerdo en qué quedó la cosa… Ni el arreglo que tuvo. Queda en el misterio como el sentido u origen de todo esto.

2 thoughts on “Cables, agua y electricidad en la pared

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *