Navegando  

Con el coche, pero navegando. No recuerdo mucha cosa, pero lo que sí sé es que estaba con todas mis amigas y algunas más que no sé quiénes eran, pero éramos en total unas siete personas. Mi madre también estaba. 

Habíamos pasado el día haciendo cosas y al final del día R nos iba a llevar a todas de vuelta a casa. La cosa es que íbamos en mi antiguo Seat Ibiza plateado, pero lo llevaba ella. Y resulta que íbamos navegando por el mar, en la costa. Recuerdo que mi madre, que iba en el asiento del copiloto, abría la puerta para sacar los pies y remojarlos mientras íbamos hacia casa de alguien. ¡De lo más natural!

Este Seat Ibiza fue el primer coche que compré yo sola y fue una experiencia intensa porque no tenía ni idea de cómo se hacían las cosas, ni qué evitar o todo eso que ahora puedes encontrar en abundantes publicaciones del tipo «10 cosas que no hacer cuando compras un coche» o «5 trucos para comprar un coche más barato en 5 días» o lo que se te ocurra.

Mi modelo era plateado gris y este era plateado azulado, pero básicamente es el mismo. Después de unos años lo vendí a una señora que se lo quería dar a su hijo para ir a la Universidad. Pensé que al menos le quedaría una larga vida y muchas aventuras por delante, porque lo tenía muy cuidado. Me enteré hace unos años de que lo dejó siniestro total el primer año.

navegando en este coche, pero plateado. Este es azulado
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