Perdida pero tan pancha

Hoy he tenido un sueño extraño, en el que todo iba a peor, cada vez más y mas, pero me daba un poco igual.

Había quedado con gente del foro dedicado a Smart que visito habitualmente, a los que en realidad no tengo el placer de conocer. Pero por algún motivo que desconozco, no acudí con el Smart sino con el coche prestado de un amigo que no se parecía en nada a un Smart. Era un coche grande, de cinco plazas, de color entre rojo y fucsia. Yo creo que era un Ford Scort de los antiguos. Hasta puede ser que sea un coche que conozco del vecindario pero no acabo de recordar bien.

Ford Escort rosado

Como no sabía dónde estaba el sitio, puse el GPS y empecé a conducir, pero según llegaba me di cuenta de que el sitio se llamaba igual, pero no era el correcto. Intenté buscar un poco en el Waze, pero según iba dando vueltas al final decidí aparcar y dar un par de vueltas andando a ver si podía mirar los sitios y los nombres de las calles. No conocía el lugar y nada me parecía familiar ni encontraba el lugar. Después de un rato dando vueltas me di cuenta de que no sabía dónde estaba el coche y no había apuntado la calle donde había aparcado. Lo peor es que tampoco me acordaba bien del coche. Me di cuenta -después de buscar el coche por largo rato así como la cuesta en la que había aparcado- de que si tuviese que ir a la policia a denunciar que había perdido el coche, no podría describir  bien el coche, ni sabia la matrícula ni dónde lo había dejado.

Recordé que había apuntado en la aplicación el lugar del aparcamiento y lo vi en el mapa y traté de ir hacia él, incluso vi el coche a lo lejos, pero al acercarme a él, una vez estaba en el lugar ya no lo veía más. Había desaparecido y estaba otra vez en las mismas. En el último lugar conocido marcado en el mapa, pero sin el coche a la vista, ni a veinte metros.

A pesar de todo esto, de que estaba perdida en un lugar desconocido y de que sentía que la situación era preocupante y estresante, solo pensaba en que alguna forma habría de resolverlo y que lo único que podría pasar es que me perdería la cena. ¡No estaba para nada preocupada!

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