Esta noche he soñado que estaba con mi pareja en el pasado, de quien hace tiempo que no sé nada aunque vive en mi ciudad, que es pequeña. Ronda el medio millón de habitantes.
Estabamos juntos y éramos bastante felices, sin embargo yo dudaba entre él y N, mi pareja actual, con quien mantengo una relación desde hace muchos años. Bueno, más que dudar, le recordaba con nostalgia. Pero parecía que le había dejado, volviendo a estar con esta otra persona. Estábamos en el barrio de mi infancia, y yo vivía en mi antigua casa de siempre con mi madre, aunque la casa no era exactamente la misma, ni estaba en ese mismo barrio, sino en alguna otra zona que no recuerdo. Sueño bastante con esa casa, y supongo que en mi cabeza, aquella casa es mi referente para el hogar.
Él tenía un tarro lleno de monedas, que en el sueño parecía un objeto que ambos recordábamos de épocas anteriores, como si fuera un recuerdo de nuestra vida juntos, pero que yo en la realidad no conozco ni ha existido nunca como tal. Él me pedía si yo tenía una sustancia blanca para poner dentro del tarro con las monedas. Yo me lo imaginaba como uno de esos tarros de chorizos que están almacenados con grasa hecho todo una pasta blanca y espesa que sirve de conservante. Ahora mismo lo veo todo tan absurdo que no entiendo como es posible soñar eso, pero en el sueño era todo muy normal.
Los techos de la casa eran bajos, de color anaranjado. Recuerdo una habitación con una ventana que daba al exterior del piso y cuya pared estaba embaldosada en blanco, con las baldosas colocadas alternativamente (no coincidían las esquinas de todas ellas). Eran baldosas pequeñas, blancas, pero envejecidas, con los surcos oscurecidos por los años.
Mi madre iba vestida como en una foto de hace mucho tiempo, con una camisa en tonos verdes y lilas. No recuerdo si esos colores eran así porque la foto había perdido el tono con el tiempo, o si de verdad ese era el color de la ropa. La tela estaba estampada con motivos de flores y vegetales. Ella estaba en una puerta, colocada en el centro de la pared. Todas las habitaciones de la casa en mi sueño estaban colocadas en una hilera. Se podía atravesar por estas puertas en el centro longitudinal de la disposición. Pero al mismo tiempo, en uno de los laterales, creo recordar que también había un pasillo que recorría el piso de un lado al otro.