He soñado que estaba en un puerto y que al lado del mar, buscábamos a alguien. Subimos en un coche con dos chicos jóvenes y el mar subía y bajaba con fuerza, como una sábana de agua gigante, azul, oscura. Nos detuvimos y ellos hacían tonterías con el coche. Era descapotable, una especie de Jeep. Los chicos y el coche parecían sacados de una película de los años 80, por el peinado y su aspecto en general. Hacían bobadas conduciendo, y yo pensaba que nos caíamos por el borde del pantalán. Eran una especie de niños ricos que juegan a algo peligroso más allá de lo razonable.
Aunque el mar subía y bajaba cada vez con más fuerza, no salpicaba ni se mojaba la orilla. Realmente era como una lámina de goma que se ondulaba, con un tamaño desproporcionado, de un color indefinido, entre azul oscuro y verdoso.
Más tarde, un barco carguero enorme que estaba sobre el mar comenzó a subir y bajar en la superficie de aspecto gomoso que se ondulaba debajo, hasta que cedió a los movimientos y volcó por un costado, dándose la vuelta después. Aunque el mar pareciese una superficie uniforme y lisa, se comportaba como un elemento líquido, con la salvedad de que no salpicaba. El barco era enorme, muy largo. Después vi volcar un petrolero aún más grande.
Me dirigí a la sede de Iscomar para avisar, porque nadie parecía prestar atención al tema, y decían que sus barcos iban a salir igual, que no volcarían. Iscomar es una compañía naviera con la que hemos viajado varias veces en el pasado.
No dejo de asombrarme de las características del mar en mi sueño, de su color indescriptible, de que no salpicaba nunca. Tenía una consistencia extraña, como si la superficie no pudiera «romperse» y fuera muy denso, pero a la vez los barcos que volcaron sobre él se dieron a vuelta y quedaron boca abajo, mostrando la quilla.