Para una vez que hay un sueño de zombies tan espectacular, me apena mucho no haber apuntado toda la historia nada más despertarme, porque a día de hoy está bastante olvidado todo. Pero era uno de esos sueños llenos de detalles, varias partes y una historia más que truculenta.
La cosa es que vivía en una realidad alternativa en la que había zombies. Y además eran clones de otras personas. Por ejemplo, hablaba con alguien por la calle. Y casi instantáneamente, yo estaba ya en otro lugar y allí se encontraba la versión zombie de aquella persona. Y no le había dado tiempo de «transformarse». Como tantas veces, en los sueños el mundo fantástico se rige por sus propias normas, que muchas veces se saben mientras estás dentro del propio sueño. Por lo que fuera, se ve que debe tardar bastante tiempo el proceso de «zombificación». Y entonces, claramente eran clones. Nadie sabe dónde iban a parar los originales, o si quedaban destruidos en el proceso.
También aparecía mi casera, vistiendo una especie de camisón blanco un poco extraño, y mi casa era «nueva». Quiero decir, que no era ni la actual, ni ninguna en la que haya vivido antes, ni tampoco ha aparecido antes en un sueño. Tenía una terraza grande, o bien daba a la calle. Pero una pared entera era de cristal y tenía en el centro una puerta, también de cristal, con los bordes redondeados y una especie de perfil metálico alrededor. La verdad es que recordaba a las puertas propias de los submarinos, pero transparente. Los zombies se acercaban a la casa, pero aún no podía verlos, y yo revisaba la puerta por todos los bordes, deseando que no pudiesen abrirla y entrar, y nos dejasen seguir con nuestras vidas en paz.
Pasaban muchas más cosas, pero no recuerdo casi nada. ¡Fue una película total! Increíble.