De hotel con… ¿un amigo de la infancia?

Creo que fue la primera persona de la que me «enamoré». Y estábamos de vacaciones en un hotel, en una enorme habitación que podría ser más bien un piso completo, muy blanco, con embaldosados blancos.

No recuerdo a estas horas muchos detalles, sólo que un capítulo de perros maltratados del programa de veterinarios debió colarse, y mi amigo tenía una espantosa herida donde le sobraba un buen trozo de piel del antebrazo o la mano, que recorté con una tijera. Tal cual.

Recuerdo buscar mi ropa por los cajones de un mueble negro, rectangular, anguloso, de tela, con estructura metálica.

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