Estábamos N y yo en un circuito de prácticas para coche que era de pago. Había un par de casetas en un barrio de una ciudad y el circuito estaba en las calles del barrio, señalizado, como si fuera Mónaco (por exagerar un poquito). El profesor salía también y competiría contra él. Así qué como estaba pagado decidimos que lo haría yo. Llevábamos mi viejo Peugeot 205 GTX.
Al salir no encontrábamos las señales y no pudimos hacer el circuito. Al ver al profesor, nos dijo que le debíamos una cantidad desorbitada de dinero, que habíamos «perdido» porque era como un juego de apuestas.
La secretaria nos dijo que era la primera vez que sucedía y que el profesor había estado haciendo círculos para que le pillásemos pero aún así no lo conseguimos. Yo tenía la sensación en el sueño de haber participado antes, hace mucho tiempo, y de que nos pasó lo mismo.
Luego recuerdo retazos del sueño. Estoy con María en la zona donde vivía de niña y hemos perdido el coche (otro, porque vamos en uno). Me paro en mitad de la calle que va hacia la plaza y dejo el coche ahí en medio. Luego hay una pelea enorme por el barrio, muchos bocinazos, coches y más cosas. También sueño con mi antigua casa un rato.
En otro sueño diferente estoy en el interior de una casa. Hay una pared altísima y escaleras, y la pared está forrada de un dibujo de papel azulado, en el que se ven recortados cajones y puertecitas de armarios que se abren. Dentro de los cajones hay collares de piedras grandes. En las puertecitas hay ropa y vestidos.
Alguien me explica que a los ricos y famosos les gusta transformar las cosas vulgares en exclusivas con esos «trucos» como papel pegado de seda, etc.
También me encuentro con mi antiguo jefe en otro sueño. Está cojo, va con una muleta y el encuentro es incómodo. En otro momento explica que quiere un coche «black», que eso lleva la gente con dinero y poder. Que él quiere aparentar estar en ese mundo, o bien lo está y quiere seguir esa idea como los demás.