About Carola Clavo

Me gusta tomar nota de mis sueños. Profesionalmente, me dedico al diseño gráfico. En lo personal, tengo múltiples aficiones, algunas a medio camino entre lo profesional y lo personal.

Gatos de… 30 años

¡30 años literales! Hoy he soñado con las edades de mis gatos y eran bastante añejos.

Simplemente estábamos con ellos en casa y me sorprendía que tuviesen… ¡30 años!. Por algún motivo, en mi sueño era el cumpleaños de los dos gatos a la vez. Y yo los miraba y pensaba que no se les veía nada mal para tener 30 años. Porque un gato de 30 años sería casi un milagro o algo muy inusual, pero en el sueño era totalmente normal.

Actualmente, el récord lo tiene una gata de 27 años, pero hubo un gato que vivió 38 años, todo un disparate gatuno.

Además, ¡nosotros también teníamos 30 años!. Lo gracioso de mi sueño es que todos teníamos la misma edad. Y todo era de lo más normal. Me encanta cómo cualquier situación, por disparatada que sea, puede ser perfectamente aceptable mientras sueñas. Incluso situaciones cotidianas como esta, donde hay un simple detalle que es imposible o absurdo, y la realidad del resto de situaciones hace que el sueño casi parezca más absurdo e irreal que otros donde hay mundos fantásticos o seres imaginarios.

Bueno, quizá tampoco es eso. Estoy exagerando.

Al despertar he curioseado las «equivalencias» de las edades de los gatos con las edades de las personas. Y aunque es un poco mucho mentira, es curioso pero nuestras edades reales son bastante parecidas al final.

Gráfico del Huffpost

Los nuestros aún son más jóvenes que nosotros, pero nos alcanzarán enseguida y es algo que me entristece. Ojalá vivieran toda nuestra vida.

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Mi casa, un aula

El de hoy ha sido extraño. Mi casa era como un aula de colegio. Quiero decir, que había una habitación bastante grande con mesas y asientos corridos, de lado a lado. En la mesa había ordenadores, por lo menos cinco o seis por cada mesa. Y había al menos cuatro mesas. Estaba todo montado como un aula.

Lo curioso de los ordenadores es que eran todos antiguos. Con pantallas verdes de las de antes, y teclados mecánicos muy grandes. Algunos equipos eran de plástico negro y otros de color vainilla. Alguno resistía con su color gris, pero la mayoría habían quedado con un tono más cálido.

A la izquierda de las mesas y a lo largo de la habitación había una serie de taquillas bajas, encima de las cuales se veían unas ventanas de cristal muy amplias, apenas había paredes. Era todo cristalera. Las taquillas eran bloques cuadrados y todos los muebles eran de diferentes colores: amarillos, rojos, verdes, azules. Algunos tenían una pequeña puerta, y otros no. No recuerdo que había en ellos. Sé que soñé algo relativo a cosas que había guardadas en uno de los huecos y que ocasionaron algún problema con un usuario, pero ya se me ha olvidado la historia.

Aparte de todo esto, supuestamente el lugar era mi casa y esta habitación sería como mi salón, o algo así. Los gatos estaban por aquí y allí y deambulaban a su antojo.

black and white photo of a woman using a vintage computer
Photo by @coldbeer on Pexels.com
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Pasteles y discusiones

Hoy he soñado ¡con pasteles! pero en realidad, no era ese tipo de sueño. Soñé que estaba con mi madre en un sitio que era como una especie de residencia.

Se acababa de celebrar algún tipo de evento o algo así, porque estaba todo lleno de restos de una especie de celebración y sobre todo había muchos pasteles de todo tipo por todas partes.

Había muchos pasteles con crema y nata, y algunas tartas con una especie de merengue por encima y yo iba con mi madre, pero no recuerdo muy bien a qué íbamos. El caso es que ella estaba como muy impulsiva, y quería preguntar unas cosas, pero al mismo tiempo tenía ganas de comerse algún pastel y directamente atacaba alguno. Yo no le decía nada.

Por allí había una señora que por un lado tenía pinta de querer ayudar, pero por el otro era muy criticona, incluso directamente insultante. Durante todo el sueño estuve discutiendo con ella y no tengo muy claro si era amiga o enemiga.

Al final creo que solo era la típica gilipollas que quería haceros notar, o algo así.

En general fue un sueño desagradable, quizá producido porque me había despertado demasiado temprano y estaba intentando volver a dormirme y mi cabeza decidió torturarme un poquito más.

cake with cream and fresh fruits
Photo by Svetlana B on Pexels.com
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Sueños efímeros y una tarta decorada

Del día de hoy, apenas recuerdo un comercio donde iba a encargar una tarta decorada.

Últimamente tengo sueños muy complejos, donde pasan muchas cosas y aparecen muchos lugares y personajes. Pero así como me despierto asombrada por todo lo que acabo de soñar, desparecen.

Estaba la entrada y dentro, unos de esos mostradores de cristal parecidos a los de las carnicerías. De hecho, los dependientes eran los mismos que los del restaurante “Toque de Queda”. Pero en vez de embutidos y quesos de todo el mundo, su especialidad era la tarta decorada. En este local suele haber gente que va cambiando (camareras, camareros) pero siempre reconozco al chico de la barba. En mi sueño, sin embargo eran dos. Un par de tipos grandes, fornidos, bastante peludos. A veces llevaban una gorra o algún tipo de sombrero. Siempre se les veía barbudos.

Recuerdo que al principio del sueño había hecho un encargo y después suceder varias cosas, volvía otro día para encargar otra tarta. Pero era muy tarde y tenían la persiana medio echada mientras atendían al último cliente. Me extrañó ver que echaban las persianas desde dentro de la tienda. No eran para cerrar la puerta exterior, como sucede habitualmente.

También recuerdo soñar algo de mis gatos que no era muy bueno. Pero así como me desperté, se evaporó y casi estoy agradecida de no recordarlo.

Típico mostrador de una carnicería o pastelería donde guardaban la tarta decorada refrigerada
Típico mostrador de una carnicería o pastelería donde guardaban las tartas decoradas refrigeradas.
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Una idea para un antiguo cliente

He soñado que se me ocurría una idea. Es curioso, pero creo que es la primera vez que recuerdo soñar que manejo un ordenador y también que leo textos. De hecho, creo que es raro poder leer textos en los sueños. O a lo mejor no, quizá es un mito que he visto en películas, series o comentarios y no tiene base real. Sobre todo, porque he podido hacerlo y soy una persona de lo más vulgar.

La verdad es que no recuerdo ya lo que ponía en la pantalla, pero lo leía perfectamente. Era una web con un fondo azul muy claro y texto azul oscuro.

Un antiguo cliente mío tiene un taller mecánico y en mi sueño inventé una especie de asistente para averías. El usuario iba contestando y eligiendo opciones para hacerse una idea de la avería que tenía su coche. Pero claro, no es fácil crear algo así: tiene sus contras porque es difícil dar algo cercano a un diagnóstico sin ver el coche de verdad y partiendo de las observaciones de una persona sin conocimientos mecánicos. Puede confundir piezas o partes del vehículo, añadir elementos subjetivos que no tienen relación, y demás.

Pero era una idea curiosa que para la mayoría de casos muy estandarizados y típicos podía al final animarte a contactar al taller para saber más. O al menos hacerte pensar que lo mejor es realmente llevarlo al taller y evitar un mal mayor.

Al final del test había que colocar una advertencia enorme para que los usuarios entendieran que un formulario no puede reemplazar un diagnóstico auténtico por muy acertado que pudiera parecer. Y el mayor problema es que esas advertencias no las lee nadie… Al final, quizá hubiese más inconvenientes que beneficios. Pero era imposible saberlo, porque me desperté justo cuando echábamos a rodar la idea con bastantes reticencias.

La verdad es que por un tiempo estuve bastante convencida de probar el invento, me pareció una buena idea que he visto aplicar en otros campos, como la salud o los viajes. Pero no he visto nunca un asistente o ‘wizard’ mecánico. Al final no es ninguna tontería y voy a tener que darle bastantes vueltas si lo creo y no sé si será posible montar algo de ese estilo en WordPress.

En fin una idea loca, pero divertida.

hombre debajo de un coche elevado haciendo reparaciones. Vestido de negro y llevando gafas.
man in black jacket and black pants standing under vehicle
Photo by Andrea Piacquadio on Pexels.com
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