¡30 años literales! Hoy he soñado con las edades de mis gatos y eran bastante añejos.
Simplemente estábamos con ellos en casa y me sorprendía que tuviesen… ¡30 años!. Por algún motivo, en mi sueño era el cumpleaños de los dos gatos a la vez. Y yo los miraba y pensaba que no se les veía nada mal para tener 30 años. Porque un gato de 30 años sería casi un milagro o algo muy inusual, pero en el sueño era totalmente normal.
Actualmente, el récord lo tiene una gata de 27 años, pero hubo un gato que vivió 38 años, todo un disparate gatuno.
Además, ¡nosotros también teníamos 30 años!. Lo gracioso de mi sueño es que todos teníamos la misma edad. Y todo era de lo más normal. Me encanta cómo cualquier situación, por disparatada que sea, puede ser perfectamente aceptable mientras sueñas. Incluso situaciones cotidianas como esta, donde hay un simple detalle que es imposible o absurdo, y la realidad del resto de situaciones hace que el sueño casi parezca más absurdo e irreal que otros donde hay mundos fantásticos o seres imaginarios.
Bueno, quizá tampoco es eso. Estoy exagerando.
Al despertar he curioseado las «equivalencias» de las edades de los gatos con las edades de las personas. Y aunque es un poco mucho mentira, es curioso pero nuestras edades reales son bastante parecidas al final.

Los nuestros aún son más jóvenes que nosotros, pero nos alcanzarán enseguida y es algo que me entristece. Ojalá vivieran toda nuestra vida.



